En
la actualidad, uno de los problemas que se nos presentan es la vida sedentaria,
puesto que las obligaciones diarias no dejan demasiado espacio para poder
llevar a cabo la practica de alguna actividad deportiva.
Por consiguiente
debemos aprovechar cualquier situación cotidiana que nos permita estar mas
tiempo en movimiento, como ser: subir escaleras, ir andando (a pie) al trabajo,
o dar uso a ciertos aparatos (cinta, bicicleta estática, etc) instalados en
casa que cumplen función de perchero.
Efectos
positivos
Varios son los
efectos positivos de la práctica de ejercicio, entre las cuales podemos
nombrar:
"Para poder mantener un buen estado de salud, la practica de ejercicio de manera aislada, no basta."
favorece el
desarrollo pulmonar y cardiaco, favoreciendo así la capacidad de respuesta de
estos órganos tanto en actividad como en estado de reposo
tonifica la masa
muscular, y aumenta el volumen de los músculos de nuestro cuerpo, esto hace que
nuestro cuerpo se estilice y sea ágil en los movimientos.
Nos ayuda a
eliminar los excesos de calorías, que el cuerpo reserva, aumentando la
oxidación de grasas y azucares.
Los beneficios
son innumerables, y puesto que no existe una actividad física ideal,
consideramos ejercicio a aquel que va desde el deporte de competición hasta un
simple paseo, ya que la actividad que se elija dependerá de la edad, el estado
de salud, y la personalidad de cada uno.
Para poder
mantener un buen estado de salud, la practica de ejercicio de manera aislada,
no basta. Siempre debe ir acompañado de otros hábitos saludables como ser una
alimentación equilibrada y variada; como así también de la ausencia de tabaco y
exceso de alcohol.
Como siempre
repetimos el cambio de un conjunto de hábitos perjudiciales hacia los
saludables, es la garantía de poder gozar de un bienestar general.
durante la
infancia: los juegos espontáneos, son la primera introducción a la actividad
deportiva, la cual puede iniciarse desde los 4 a 6 años de edad.
En la
adolescencia se aumenta la intensidad del ejercicio diario, llegando así al
periodo de juventud, donde el rendimiento físico es el máximo.
Durante la
madurez, siempre dependiendo de las posibilidades físicas, es conveniente
seguir practicando los ejercicios cultivados anteriormente.
A partir de los
50 años de edad, ya son preferibles las actividades mas moderadas, como largas
caminatas.
"Todos los beneficios que la actividad física pueda aportar, se cumplen siempre y cuando su práctica sea cotidiana."
Esto demuestra,
que cuanto antes se introduzca a una persona a realizar alguna practica
deportiva, mas incorporado tendrá el hábito. Con esto obtendrá a lo largo de su
vida, un estado de salud óptimo, y una buena vejez.


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